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En 1983 las restricciones aduaneras de la Argentina hacían que la importación estuviera prácticamente suspendida.
Para no dejar de servir a nuestro mercado, la empresa alemana busca un socio local y deciden comenzar la fabricación
de cuchillos y cortaplumas. Instalan de este modo una fábrica en la localidad de Ezpeleta, Provincia de Buenos Aires
sobre un terreno de 30.000 m2. fundando Böker Arbolito S.A.
La parte alemana no titubeó en brindar todos sus conocimientos para enseñar y transferir tanto la tecnología como
la maquinaria cuchillera de Solingen. El personal de la empresa también ofreció toda su capacidad transformándose
en otro de los pilares fundamentales con los que se incrementaron gradualmente la calidad y diversidad de productos
fabricados en el país.
La década del 90 se caracterizó por el gran incremento de la competencia importada, a pesar de ello Böker Arbolito S.A.
continuó desarrollándose y comenzó a exportar sus productos a mercados tan exigentes como Estados Unidos y Europa.
Distinguido con el premio de la Cámara de Exportadores de la República Argentina en 1999, Böker Arbolito lidera hoy
la exportación de cuchillería argentina.
Sus productos se aprecian en los más diversos mercados, principalmente Estados Unidos y la Comunidad Europea.
Prueba de ello son las publicaciones en en innumerables medios gráficos y cibernéticos, como también la participación
con sus productos en una gran variedad de ferias que van desde la EXPOSICION RURAL, hasta el
SHOT SHOW 2006 de ORLANDO, EE.UU..
HOJAS CRIOLLAS
Nuestros gauchos, desde las primeras épocas conocieron la bondad de las famosas hojas criollas y grabaron en
su memoria la marca ARBOLITO. Tal es el arraigo que tiene la marca en nuestra patria que Jorge Luis Borges
también usó la marca ARBOLITO como arquetipo del cuchillo, como se puede apreciar en uno de sus relatos de ficción
titulado "El encuentro". Es útil aclarar que hace más de cien años, la tecnología para grabar las hojas era muy
rudimentaria, las marcas se estampaban en bajorelieve. Este método de grabado dejó de usarse hace muchos años
por su elevado costo y baja productividad.
Böker Arbolito, en el resto de los cuchillos, graba la marca con los métodos modernos en los que se encuentran aunados
la centenaria cultura de la cuchillería de Solingen, los mejores materiales y la exclusividad de sus diseños.
DEFENSA; las mismas hojas forjadas en Solingen se importan como producto semielaborado y se terminan localmente
con la marca DEFENSA, en la fábrica de Ezpeleta, Quilmes. De este modo se brinda una hoja criolla con la misma
calidad original, pero a un precio mucho más accesible.
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